Arquitectura jurídica, política industrial y diplomacia económica
I. Transformación estructural: el NAFTA como punto de inflexión

Era el inicio del año 2000 cuando acababa de suscribirse el Acuerdo NAFTA, un acuerdo paritario entre Estados Unidos, Canadá y México. Esta situación obligó a los mexicanos a prepararse para negociar en defensa de sus productos y de sus producciones.
La propuesta y posterior suscripción del NAFTA generó una transformación profunda en las relaciones internacionales. Por primera vez, dos países desarrollados como Estados Unidos y Canadá suscribían un acuerdo paritario con México. Fue la transformación de las relaciones comerciales y de inversiones.
México tuvo que dar un salto cualitativo en lo que significó la negociación del acuerdo NAFTA. Esa preparación técnica y estratégica fue también la antesala para la negociación con la Unión Europea. El dinamismo del NAFTA abrió nuevas oportunidades de desarrollo comercial y de inversiones para México. Los funcionarios propusieron nuevas acciones para atraer más inversiones y, en cierto modo, balancear la presencia norteamericana, disminuyendo la dependencia. Por ello, los países de la Unión Europea representaban un equilibrio estratégico.
II. El Acuerdo UE–México (2000) y su modernización
La reciente modernización del Acuerdo UE con México, denominado “Acuerdo Integral”, refuerza la protección de las inversiones europeas, ofreciendo un marco jurídico más seguro y transparente. Incluye un nuevo Sistema de Resolución de Disputas entre Inversionistas y Estados (SRI), garantiza la igualdad de trato, protege la propiedad intelectual y promueve la sostenibilidad, facilitando el acceso al mercado mexicano.
Puntos clave para la protección de las inversiones
Nuevo Sistema de Jurisdicción de Inversiones (SRI):
Sustituye el antiguo sistema de arbitraje ISDS por un sistema más transparente e independiente, con jueces predesignados y posibilidad de apelación.
Trato Justo y Equitativo:
Garantiza a los inversores de la UE un trato no discriminatorio conforme al derecho internacional, protegiéndolos contra la expropiación ilegal.
Seguridad Jurídica:
El acuerdo crea un entorno estable y predecible para las empresas que operan en sectores estratégicos.
Sostenibilidad y Derechos:
Integra cláusulas estrictas sobre el respeto a los derechos laborales, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, incluyendo referencias al Acuerdo de París.
Acceso a materias primas:
Facilita la inversión y el suministro en sectores críticos como los minerales (fluorita, bismuto, antimonio).
El nuevo acuerdo, que moderniza el de 2000, aún debe ser ratificado formalmente para entrar en pleno vigor, aunque la Comisión prevé su aplicación provisional.
III. Diplomacia económica: la iniciativa institucional en Italia
La propuesta de creación de la Asociación Económica de México en Italia (AEMI), también conocida como CaMexItal, se fundó el 28 de octubre de 2020 en Roma para fortalecer los lazos económicos, comerciales, industriales y turísticos entre México e Italia. Tiene su sede en la Embajada de México (Via Lazzaro Spallanzani 16, Roma) y trabaja para promover la inversión y la colaboración entre ambos países.
Fue fundada por iniciativa del Embajador de México, Carlos García de Alba. En sus inicios contaba con 9 miembros; actualmente reúne a más de 60, incluyendo empresas y profesionales. Esta entidad actúa como una Cámara de Comercio, apoyando el emprendimiento y las relaciones bilaterales. Es presidida por el Embajador de México en Italia en calidad de presidente honorario.
La AEMI facilita el acceso a datos, servicios y modelos de éxito, ofreciendo apoyo concreto al sistema nacional para el desarrollo de las relaciones entre Italia y México. La relevancia de la economía mexicana ha hecho de este país un socio estratégico clave para Italia, siendo su principal mercado en Latinoamérica, con un comercio que supera los 8 mil millones de euros.
La AEMI representa un puente crucial para las empresas italianas interesadas en el mercado mexicano y viceversa, actuando en sinergia con las instituciones diplomáticas.
IV. Foros y cooperación bilateral
México e Italia han desarrollado mecanismos como los Foros empresariales, las Comisiones conjuntas y la cooperación científico-tecnológica.
Foro Empresarial Italia–México (2025):
El 22 de mayo de 2025 se celebró un importante Foro Empresarial en la Ciudad de México, organizado en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional (MAECI), la Agencia Italiana de Comercio (ITA) y Confindustria, con motivo de la visita del vicepresidente y ministro Antonio Tajani.
En 2024, las exportaciones italianas a México alcanzaron aproximadamente 6.600 millones de euros (+6,7 % en comparación con 2023), consolidando a Italia como socio estratégico (duodécimo mayor proveedor del país). Las relaciones se concentran en sectores como maquinaria, moda, diseño, automoción, aeroespacial y sostenibilidad.
Se encuentra activo un Programa Ejecutivo de cooperación científica y tecnológica entre Italia y México para el trienio 2025–2027, con proyectos de financiación conjunta.
V. Instrumentos productivos mexicanos: origen estructural y maquilas
Las maquilas han desempeñado un papel determinante en la estructura productiva mexicana.
El origen de este modelo se encuentra en el Programa Bracero, propuesto por Estados Unidos, una serie de acuerdos laborales vigentes entre 1942 y 1964 que permitían el ingreso temporal de trabajadores mexicanos a territorio estadounidense. Dicho programa contemplaba principalmente dos ámbitos: el trabajo agrícola y el trabajo en el sector ferroviario e industrial.
En 1965, tras la finalización del Programa Bracero, se creó el Programa de Industrialización Fronteriza, dirigido a trabajadores fronterizos. A partir de entonces comenzaron a establecerse plantas de ensamblaje que importaban insumos extranjeros para su transformación y posterior exportación, transformando la economía del norte del país.
Su historia combina desarrollo tecnológico con retos laborales, bajos salarios y, en muchos casos, condiciones precarias, especialmente para mujeres. Actualmente existen aproximadamente 11.758 maquiladoras.
VI. Zonas francas y regímenes especiales
Las “zonas francas de producción” en México permiten la importación temporal de materiales, componentes y maquinaria sin pagar aranceles ni IVA, siempre que los productos terminados se reexporten.
Programa IMMEX
Suspensión temporal del IVA (16 %) y 0 % de aranceles sobre materias primas, partes, componentes y maquinaria destinada a la producción y exportación, bajo el requisito de exportación dentro de un plazo específico.
Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN)
Reducción del 20 % en el impuesto sobre la renta y reducción del IVA al 8 %, además de beneficios IMMEX para empresas certificadas.
Principales polos industriales
Frontera Norte: Tijuana, Tecate, Mexicali, Rosarito, Ensenada, Ciudad Juárez, Matamoros.
Centro: Querétaro, Guanajuato, Monterrey, Ciudad de México, Guadalajara.
Costa del Golfo: Veracruz, Altamira, Lázaro Cárdenas, Tuxpan, Coatzacoalcos.
Recintos Fiscalizados
Áreas dentro de puertos o aeropuertos donde las mercancías pueden almacenarse, procesarse o ensamblarse sin pagar aranceles hasta su salida del país.
VII. Contexto actual: nearshoring y comercio récord
México se ha convertido en un centro estratégico para las exportaciones hacia Estados Unidos, impulsando nuevas zonas industriales (Plan México). Sectores como el automotriz, la maquinaria y equipo industrial, y los componentes para manufactura son sectores respaldados por estos incentivos.
Es noticia reciente el balance comercial correspondiente al año 2025, que confirma la solidez de la relación comercial entre Italia y México.
El comercio total superó los 11 mil millones de dólares, manteniéndose prácticamente estable pese a una leve disminución del 0,3 % en comparación con el año anterior.
En diciembre, los productos italianos registraron un aumento del 16,05 % en comparación con el mismo mes de 2024, alcanzando 876 millones de dólares.
México también celebró un año positivo, con un aumento del 5,4 % en sus ventas hacia Italia.
Este cierre de 2025 confirma que la relación bilateral no responde a un fenómeno coyuntural, sino a una arquitectura jurídica internacional, instrumentos nacionales de política económica y una diplomacia económica activa.
La segunda parte abordará la presencia empresarial italiana en México y su impacto sectorial.



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